Frases negativas en relación al dinero

Si prestamos atención a nuestro alrededor, y a nuestras propias palabras y pensamientos, notaremos la cantidad de frases negativas que se vierten en relación al dinero.

“Esta crisis me está hundiendo”, “qué caro está todo!”, “los impuestos están cada vez más altos”, “ya no me rinde el dinero de la misma forma”, “aquel tiene dinero porque es un ladrón”, y una larga, interminable y negativa lista en la que asociamos al dinero con escasez o maldad.

Existe una ley en Metafísica que es la Ley de Atracción, que dice que atraes todo aquello en lo que crees. De esta manera, cada vez que imprimes con tus sentimientos un pensamiento negativo relacionado con el dinero, no haces otra cosa que limitar su llegada, o hacer que se esfume en cuanto llega a ti.

Dejar de lado una costumbre tan arraigada no es tarea fácil, pero tampoco imposible. No hagas caso de lo que te digo, simplemente intenta algunas cosas, como bendecir el dinero cada vez que pagues una factura, y del mismo modo, cuando recibes un pago.

Trata de tener dinero a la vista, en tu casa. Deja dinero en la mesa de noche, para que cuando despiertes, lo veas allí. Empieza a pensar en tu abundancia de dinero! Aunque al principio solo sea de manera imaginativa.

Si sientes resentimiento por el dinero, cámbiale el nombre. Llámalo energía, rayo de sol, magia material, o lo que se te ocurra.

Recuerda momentos en los que tuviste abundancia material, y si nunca la tuviste, comienza a crearla en tu mente.

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Cuando la Vida nos ubica en caminos difíciles

A veces la Vida nos ubica en caminos que no tienen retorno y son difíciles de transitar. Una despedida, una enfermedad, un cambio en las cosas que creíamos inamovibles o estables.

El vacío parece ocupar todo el corazón, la mente divaga sin rumbo, volviendo al mismo tema una y otra vez. El dolor y la preocupación se instalan oscureciendo el presente y ennegreciendo el futuro, y esta percepción parece que no se va a ir nunca.

La Vida parece detenerse, nos paralizamos y nos sentimos impotentes.

Aunque nos cueste un gran esfuerzo, la única manera de volver a imprimir movimiento en nuestras vidas es la aceptación, que no significa bajar los brazos, resignadas. Es simplemente conectarnos con nuestro ser, reconociéndonos y darnos permiso para prepararnos para el cambio.

Recuperarse es darse el tiempo necesario para sanar la herida. El olvido no nos devuelve la vida. Las cosas realmente importantes no se olvidan y nos acompañan el resto de nuestra vida; sí se trata de comprender profundamente el significado que guarda cada experiencia.

Ayudan las actividades y la compañía que estimule nuestra confianza, que nos brinda serenidad y la posibilidad de ver las cosas desde otra perspectiva.

Si permitimos esto, una luz se enciende en medio de la oscuridad. Si conscientemente aceptamos la opción de estar atentos para ver las señales, el viaje personal puede continuar en paz.

Recuperar la alegría de vivir y el ánimo

En las temporadas invernales, es muy común sentirse cansada y agobiada por todo, debido a la falta de luz solar y el intenso frío, además de los virus que andan dando vueltas por todas partes, causando estragos en el frágil sistema inmunológico.

La depresión estacional, según coinciden todos los especialistas, afecta a un 5% de la población, y se debe a la oscuridad que desajusta el reloj biológico, haciéndonos sentir un bajón difícil de superar, aunque no imposible.

Para volver a recuperar la alegría de vivir y sentirse con ánimos, hay que instalar de inmediato más luz en nuestra habitación, en la oficina y casa completa.

Otro tip para superar estas molestias pasajeras que comienzan en otoño, es ingerir más calorías y fortalecer las porciones agregando mas frutas frescas y pescados, además de hortalizas a las comidas. Aunque suene un poco raro tener que engordar para sentirte bien, en invierno, hacen falta más calorías para sortear de mejor forma el frio y mantener el organismo funcionando al máximo.

Algunos de los alimentos clave que recomiendan los expertos son la piña, el apio, la coliflor, las nueces, las espinacas, la avena y la soja.

Acudir dos veces al mes a un masajista te ayudará también a equilibrar las energías y subir el ánimo con el que enfrentas cada día. No importa el tipo de masaje que apliques, ya que todos resultaran beneficiosos para la circulación sanguínea y equilibrar las energías.

Otro punto importante para superar la depresión estacional, es proteger la salud, para eso debes procurar fortalecer el sistema inmune, consumiendo infusiones o tabletas de ginseng, jalea real y probando con los aceites esenciales que suben el ánimo, por ejemplo, aquellos con aroma a naranja, limón, zanahoria y toronjil.

Finalmente, caminar y hacer unos 20 minutos de ejercicios al día será suficiente para mantenerte con un alto nivel de serotoninas, relajada y contenta durante las estaciones más duras del año.

Una es responsable de su propia felicidad

Nadie más que una es responsable de su propia felicidad y somos nosotras mismas quienes tenemos que actuar para conseguirla.

Según el psicólogo español Antoni Bolinches “las tres principales fuentes de felicidad de los adultos son la congruencia interna, la realización personal y el amor armónico”.

No se puede ser feliz sin estar en paz con una misma, por eso es fundamental ser coherente con lo que creemos y sentimos, aunque los valores sociales actualmente sean tan competitivos y hasta inhumanos.

Mantener nuestras propias convicciones es un reto que debemos enfrentar si queremos crecer verdaderamente.

Otro aspecto importante es tomar positivamente aquellas circunstancias que consideramos fracasos, viéndolas no como pérdidas, sino como inversiones a futuro, tratando de aprender de ellas.

La autoafirmación nos ayuda a ser como queremos y a alcanzar nuestros ideales. Trabajar con la autoestima nos ayuda a aceptarnos, a mejorar y a valorar más nuestro propio potencial y no el ajeno.

Esto también aplica en la realización personal, que va más allá del éxito profesional o económico, sino con expresar nuestras capacidades de manera de sentirnos satisfechas con quienes somos.

Finalmente, el amor armónico, según Bolinches, se logra cuando, al mejorar como personas, logramos querernos y valorarnos más. Como consecuencia, se logra encontrar una pareja a medida. Si tenemos una visión positiva de nosotras mismas, logramos evitar relaciones problemáticas, somos capaces de confiar en los sentimientos que el otro nos expresa porque nos sabemos merecedoras de un gran amor.

Adolescentes que se cortan así mismos la piel

Se da tanto en varones como en chicas. Esta práctica se llama cutting, risuka o self injury, y quienes la practican, se producen heridas superficiales con cualquier objeto cortante.

Es alarmante ver que cada vez más adolescentes se cortan así mismos la piel, para tratar de mitigar un dolor emocional. No buscan el suicidio, simplemente buscan algo afilado y se cortan en diferentes partes del cuerpo, principalmente en la zona de las muñecas, muy cerca de las venas, para aliviar el dolor y sentir placer.

En algún momento se asoció a la práctica de algunos jóvenes pertenecientes a algunas tribus urbanas, pero su hábito se extendió e incluso hay páginas y foros en Internet, donde intercambian experiencias y formas de cutting.

Al principio son cortes pequeños y se los producen ocasionalmente. Luego la práctica se hace más frecuente y con cortes más grandes. Por lo general, quienes hacen esto son personas retraídas, que les cuesta expresar lo que sienten, están siempre a la defensiva y son bastante solitarias.

El daño físico es irreversible, dado que las cicatrices raramente desaparecen. Esto sin mencionar los riesgos a los que se exponen, cuando se cortan con elementos oxidados o contaminados.

Termina tornándose en una adicción con todas sus características. Al principio hay una negación de la problemática, y poco a poco, el producirse cortes, se va transformando en una necesidad incontrolable.

El adolescente tiene que saber que ningún dolor, ni ninguna experiencia traumática se soluciona con esta práctica, y que existen otros modos de abordar los problemas típicos de la edad. Padres, familiares y amigos deben estar alerta ante estos casos, para así poder ayudarlos.

Las actividades extraescolares de nuestros hijos

Las actividades extraescolares contribuyen a la formación integral de nuestros hijos, pero sobrecargarlos con ellas termina siendo perjudicial.

Un estudio demostró que el 73% de los niños en escolaridad primaria, y el 62% en escolaridad secundaria practican deportes como actividad extra escolar. Le siguen los idiomas, la informática, música y danza. Y en la mayoría de los casos, sobre todo en niños de primaria hacen más de una actividad.

Conozco muchas mamás que envían a sus hijos a un sinnúmero de actividades cuando ellos salen de la escuela. Algunas, con la intención de darles más y mejores oportunidades, los envían a toda clase de actividades, aun a aquellas a las que sus hijos no prestan interés en lo más mínimo; otras sencillamente, porque no saben qué hacer con ellos en casa.

Es importante organizar el horario libre de los chicos, pero es igualmente importante cederles tiempo y espacio para jugar, estar con la familia y amigos, o descansar.

Para que las actividades extraescolares resulten efectivas, hay que tener en cuenta los intereses, capacidades y necesidades de un niño. Algunas veces, la orientación de sus profesores puede ser útil a la hora de elegir una actividad.

Motivar a los chicos a desarrollar una tarea de este tipo tiene que dejar de lado nuestros propios gustos o preferencias. Si bien el rol de un adulto es orientarlo, muchos niños terminan haciendo lo que a sus padres les hubiera gustado hacer a su edad.

Sin lugar a dudas, un niño que realiza actividades fuera del horario escolar tiene un mejor rendimiento académico que uno que no desarrolla ninguna actividad, pero sobrecargar la jornada de un niño puede ocasionar fatiga, falta de concentración o estrés.

Temores que nos acechan como padres de adolescentes

La adolescencia de los hijos es un verdadero desafío para nuestra condición como madres y padres.

Una de las primeras cosas que debemos aceptar es el hecho de que ellos no serán seguramente como a nosotros nos hubiera gustado. Están formándose como individuos y empiezan a despegarse de nosotros.

Ese despegue, sin embargo, necesita seguridad y orientación. Aunque a veces parezca que los molestamos, que prefieren tenernos lejos, que los avergonzamos, que creen que no sabemos nada, los adolescentes necesitan sentir que les prestamos atención, que nos importan.

Aunque no lo admitan somos sus referentes, y nuestras conductas, nuestro modo de vivir, nuestros valores, la forma en que nos relacionamos con los demás (respetándolos o no, valorándolos o no) son ejemplo y les sirve para desarrollarse interiormente y para un mundo complejo.

Hay una gran lista de temores que nos acechan como padres de adolescentes: miedo a que se convierta en drogadicto, a que sufra accidentes graves o fatales, a contraer sida, a que esté deprimido (porque duerme casi todo el día) a que sea padre o madre adolescente, a las malas compañías, a que haga algo peligroso o ilegal para conseguir dinero para comprar algo que se le ha negado, etc, etc, etc.

Por más turbulenta que resulte la adolescencia, es solo una etapa transitoria de la vida. Llegará a su fin de la manera más armoniosa posible en la medida en que hayamos estado presentes, orientando, corrigiendo, enseñando a través de nuestras propias actitudes y poniendo límites. Límites que necesitan y deben ser puestos con firmeza, con respeto, con cariño y absoluta constancia.