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El maltrato verbal al que están expuestos los niños

El maltrato al que están expuestas algunas mujeres, lamentablemente no es una novedad, y seguimos abogando para que ya no suceda. Cuando se habla de maltrato, por lo general pensamos en golpes de puño, pero existe un maltrato tanto o más poderoso y humillante, que es el maltrato verbal, sin que por ello estemos hablando solo de los insultos.

También es cierto que por lo general, cuando hablamos de maltrato, pensamos en la violencia que ejerce el varón sobre la mujer, y en una menor proporción, en sentido inverso.

Todo esto es cierto, es terrible y no tiene ningún tipo de justificativo. Ahora bien, prestamos atención al maltrato verbal que reciben los niños a diario?

Recibí un mail, que pretende ser gracioso, y de hecho, reconozco haber esbozado una sonrisa, pero al mismo tiempo me ha hecho pensar en las veces que hemos escuchado estas cosas cuando éramos niñas, e incluso, siendo madres, alguna que otra hemos dicho, sin ser plenamente consientes de sus consecuencias.

Transcribo algunas de ellas con la sola intención de que podamos reflexionar.

Todo lo que siempre necesité saber, lo aprendí de mi Madre:

-Mi madre me enseñó a APRECIAR UN TRABAJO BIEN HECHO:
“Si se van a matar, háganlo afuera. Acabo de terminar de limpiar!”

-Mi madre me enseñó RELIGIÓN:
“Reza para que esta mancha salga de la alfombra.”

-Mi madre me enseñó RAZONAMIENTO:
“Porque yo lo digo, por eso… y punto!!!!”

-Mi madre me enseñó IRONÍA:
“Tú sigue llorando, y vas a ver como te doy una buena razón para que llores de verdad.”

-Mi madre me enseñó técnicas de ODONTOLOGÍA:
“Me vuelves a contestar y te estampo los dientes contra la pared!!!”

-Mi madre me enseñó BIOLOGÍA:
“¡Tienes menos cerebro que un mosquito!”

-Mi madre me enseñó RECTITUD:
“Te voy a enderezar de un tortazo!!!”

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Adolescentes que se cortan así mismos la piel

Se da tanto en varones como en chicas. Esta práctica se llama cutting, risuka o self injury, y quienes la practican, se producen heridas superficiales con cualquier objeto cortante.

Es alarmante ver que cada vez más adolescentes se cortan así mismos la piel, para tratar de mitigar un dolor emocional. No buscan el suicidio, simplemente buscan algo afilado y se cortan en diferentes partes del cuerpo, principalmente en la zona de las muñecas, muy cerca de las venas, para aliviar el dolor y sentir placer.

En algún momento se asoció a la práctica de algunos jóvenes pertenecientes a algunas tribus urbanas, pero su hábito se extendió e incluso hay páginas y foros en Internet, donde intercambian experiencias y formas de cutting.

Al principio son cortes pequeños y se los producen ocasionalmente. Luego la práctica se hace más frecuente y con cortes más grandes. Por lo general, quienes hacen esto son personas retraídas, que les cuesta expresar lo que sienten, están siempre a la defensiva y son bastante solitarias.

El daño físico es irreversible, dado que las cicatrices raramente desaparecen. Esto sin mencionar los riesgos a los que se exponen, cuando se cortan con elementos oxidados o contaminados.

Termina tornándose en una adicción con todas sus características. Al principio hay una negación de la problemática, y poco a poco, el producirse cortes, se va transformando en una necesidad incontrolable.

El adolescente tiene que saber que ningún dolor, ni ninguna experiencia traumática se soluciona con esta práctica, y que existen otros modos de abordar los problemas típicos de la edad. Padres, familiares y amigos deben estar alerta ante estos casos, para así poder ayudarlos.